domingo, 11 de marzo de 2018

La Figura de la Mujer en: La Piratería

Hola, Hola! Los que me siguen por redes sociales, tal vez recuerden aquel primero de enero donde comuniqué el momento de inspiración que tuve, y una idea para una nueva novela autoconclusiva había surgido. Pues esa novela (que aún sigue cosechándose) tiene como protagonista a una joven pirata, lo que me llevó a investigar sobre la mujer en la piratería. Así que hoy hablaremos sobre ellas, sobre las mujeres piratas.


(imagen extraída de Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales)

Para evitar entradas tan extensas como las que he estado escribiendo, vamos a omitir toda la historia de la piratería, que se puede remontar hasta la antigua Grecia y Roma, y empezar con el papel de la mujer en esos actos de saqueo y vandalismo.

Que la piratería se ha asociado a una actividad puramente masculina no es sorpresa, que la historia recuerde a los grandes capitanes, tampoco lo es. Pero aun así, las mujeres estuvieron ahí, sí, fueron poca, pero estuvieron. O tal vez no fueron tan pocas, y es la historia la que se empeñan en solo recordar a unas cuantas y no a todas; y curiosamente se recuerda a todas aquellas que estuvieron casadas o relacionadas con grandes piratas.
                      
(Óleo de Van Eertvelt)

Pero empecemos, ¿cómo eran las mujeres piratas? ¿Cómo llegaban a los barcos y se mantenían en ellos?

Los pasados de las mujeres piratas son muy diversos, algunas eran nobles, hijas de comerciantes de gran prestigio; otras eran bandidas de la calle o prostitutas, pero la mayoría compartían un factor, llegaban a los barcos haciéndose pasar por hombres. Creo que muchos de ustedes habrán visto alguna vez Piratas del Caribe y recordarán las veces que Elizabeth tuvo que vestirse de pirata para poder abordar algún barco; pues ya sabemos de donde sacó Disney la inspiración.

Como dije anteriormente, las mujeres piratas que se recuerdan o de las que es más fácil conseguir información, son aquellas que estuvieron casadas con piratas, principalmente con capitanes, tal es el caso de las mujeres piratas que nombraré a continuación:

La famosa Anne Bonny (1698 - 1782) es recordada junto a Mary Read, como las dos únicas mujeres en ser declaradas culpables por piratería en el siglo XVIII. Hija de un abogado irlandés, vivió una vida acomodada, pero su carácter rebelde la llevaron a casarse con el marinero James Bonny a los dieciséis años; su padre temeroso de las manos de quien quedaría su fortuna, desheredó a su hija.

Tras mudarse con su marido a las actuales Bahamas y la ausencia continua de este, empezó un amorío con el pirata Jack Rackham "Calico Jack". Luego de que el adulterio se hiciera público, ambos reunieron una tripulación, robaron un barco y escaparon.

Tuvieron años de éxitos, donde Anne conoció a Mary Read, quien se hizo pasar por un joven pirata, y la cual tuvo que revelar su identidad debido a los celos de Rackham. Pero sus días de piratería terminaron en 1720, cuando fueron capturados por un navío mandado por el gobernador de Jamaica. La leyenda cuenta que el asalto al barco fue tarea sencilla debido a la ebriedad de los tripulantes, y que las últimas en ser capturadas fueron Mary y Anne, quienes se mantuvieron peleando hasta el final.

A pesar de que toda la tripulación junto al capitán fueron condenados a la horca, ambas mujeres se salvaron diciendo estar embarazadas, acto que se constato con un examen médico (se decía que Mary, Anne y Jack tenían un triangulo amoroso). Mary murió de fiebre a los pocos meses, pero Anne fue salvada por su padre. Dio luz a su segundo hijo de Calico Jack (su primer hijo había sido encomendado a unos conocidos de su marido en Cuba durante su primer año en la piratería), y un año después se volvió a casar con Joseph Burleigh, con el que tuvo ocho hijos.

Anne murió a los 84 años, siendo una mujer respetable, o eso dicen.

Ching Shih (1775 - 1844) pirata china que comandó una de las más grande flota de la historia del siglo XIX. Era prostituta antes de casarse con el pirata capitán Cheng I, que falleció en 1807, luego de la rebelión vietnamita, donde la pareja adoptó a un niño que llamaron Chang Pao. Tras la muerte de su esposo, ya contaba con 400 barcos y 70.000 marinos.

Ching Shih se enamoró de su hijo adoptivo y se casó con él. Juntos consolidaron la flota familiar, aunque era ella la que lideraba, y hasta llegó a crear un código de leyes que toda la tripulación debía respetar. Esto hizo que su flota fuera organizada y lograran saquear desde barcos comerciantes a poblaciones costeras.

En 1810, luego de una batalla con el gobierno chino y otra con su pirata rival, O-po-tae; y tras enterarse que en gobierno chino preparaba otra contra ella, solicita su perdón, el cual le es concedido.

Muere en 1844, siendo dueña de un burdel y una casa de apuestas, y dejando a su esposo acomodado como funcionario de gobierno.

Podríamos seguir nombrando algunas pocas piratas más, pero me prometí a mi misma que esta entrada no sería tan larga como la anterior (cosa que no estoy cumpliendo muy bien), y porque me interesa resaltar los finales de estas dos piratas.

Durante sus años de piratería fueron mujeres peligrosas, calculadoras, guerreras, y ambiciosas, pero terminaron sus vidas siendo mujeres comunes o regresando a sus inicios. ¿Qué hizo que estas mujeres se resignaran y terminaran sus vidas alejadas de la piratería de esta forma? Es algo que me gustaría saber...

Y bueno, eso es todo por la entrada del día de hoy, espero que les haya gustado y nos vemos mañana para seguir hablando sobre mujeres.

Bye, Bye!

2 comentarios:

  1. Hola Romi! me pareció muy interesante esta publicación, es impresionante cómo en todas las grandes historias siempre hay una mujer que pasa "inadvertidamente" por la historia oficial, menos mal que siempre alguien escribe el contra discurso y nos enteramos de su existencia.
    Conozco solamente la historia de una princesa que se convirtió en pirata Alfhid.
    Besos, nos leemos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No conozco a esa pirata, la voy a buscar. Gracias por siempre comentar, Lau!

      Eliminar